Vender en Marbella no se parece a vender en una capital de provincia del interior. Tus compradores viven en otro país, la mitad de los inmuebles que enseñas son de otra agencia y la conversación de verdad ocurre por WhatsApp, muchas veces en un idioma que no es el tuyo. Esta página va de lo que eso le exige a un CRM inmobiliario y de cómo lo resuelve LeadWing.
Cómo es de verdad el mercado de Marbella
La demanda llega de fuera. Británicos, suecos, noruegos, daneses, alemanes, holandeses y belgas son los que más te vas a encontrar, y con ellos muchas otras nacionalidades. Casi ninguno se muda por trabajo: compran una segunda residencia. Eso condiciona todo lo que viene después, porque la decisión tarda meses, detrás hay una pareja o una familia entera, el viaje se organiza alrededor de tu día de visitas y tu primera respuesta se lee en un móvil, en otro huso horario.
El producto es igual de variado que el comprador. Una villa en Nueva Andalucía, un piso en la Milla de Oro, un adosado en San Pedro, obra nueva en Benahavís o algo más reciente y mejor de precio hacia Estepona. El mismo cliente quiere ver tres de esas cosas en una tarde, y lo que dice que busca cambia después de la segunda visita.
Vendes para más de una agencia
Un agente independiente en esta costa casi nunca vende solo sus propios encargos. Enseñas lo que le encaja al comprador, sea de quien sea el anuncio, y compartes comisión con la agencia que tiene el encargo. Nombres como Norma Frank, Solvilla o Drumelia son el tipo de agencia que acaba en esas etiquetas: ejemplos de un ecosistema local muy poblado, no socios nuestros ni un aval en ninguna dirección.
Por eso en LeadWing cada lead lleva la agencia por la que entró. Una sola cartera cubre todas las agencias con las que trabajas, la ficha del cliente nunca pierde de vista de quién es el inmueble que persigue y ves qué relación te está dando operaciones y no solo visitas.
Tus compradores no hablan todos el mismo idioma
La ficha de cliente guarda el idioma y la nacionalidad junto al presupuesto, las notas y la marca de caliente o frío, porque aquí esos dos campos deciden cómo escribes todo lo que viene detrás. Cuando toca hacer seguimiento, LeadWing redacta el WhatsApp o el correo en el idioma del cliente. Tú lo lees, cambias lo que quieras y lo envías: no sale nada sin que lo apruebes.
Los leads llegan por los portales
Idealista y Fotocasa te traen las consultas en español; Kyero, las internacionales, casi siempre escritas en inglés, alemán, neerlandés o alguna lengua escandinava. Caen en el correo, varias a la vez y mezcladas con todo lo demás, y la visita suele ser del primero que contesta.
Pega la consulta —de un portal, de un correo o de un WhatsApp— en LeadWing y te la devuelve como un lead listo para guardar, con el nombre, el teléfono, el idioma y el presupuesto ya rellenos. A partir de ahí está en tu embudo y no en la bandeja de entrada. Si los portales son la mayor parte de tu día, la guía para gestionar los leads de Idealista lo explica paso a paso.
El WhatsApp es donde se cierra de verdad
Nadie que venga un fin de semana a ver casas se queda esperando un correo. Te escriben a deshoras, desde un número con prefijo extranjero. LeadWing redacta el mensaje y lo abre en WhatsApp, así que sale de tu número y la conversación se queda donde el cliente ya la tiene. Y los mensajes que mandas siempre —la confirmación, cómo llegar, el gracias después de la visita— guárdalos como plantillas y deja de reescribirlos.
Los clientes callados son los caros. LeadWing vigila a los compradores que llevan semanas en silencio desde el viaje y te los saca con el mensaje ya redactado, que es la diferencia entre pensar en hacer seguimiento y hacerlo.
El día de visitas
El cliente aterriza el viernes, tienes el sábado por la tarde, cuatro inmuebles en tres municipios, y todo lo que venga después depende de lo que recuerdes de ese día. LeadWing lo mantiene junto:
- Agenda cada visita en un calendario mensual, recibe un aviso antes y mándale al cliente la confirmación por WhatsApp con un toque la noche anterior.
- Sincroniza el calendario con Google Calendar, para que el día aparezca donde ya miras.
- Registra con fotos cada inmueble que el comprador ha visto de verdad, y así la semana siguiente sabes cuál era «el de la terraza grande».
- Anota cada oferta frente al precio de salida y guarda el pasaporte, el NIE y el contrato de reserva o las arras en la misma ficha.
- Cuando entra un anuncio nuevo, mira a qué compradores les encaja por presupuesto, tipo y dormitorios, en vez de repasarlo de memoria.
Lo que no hace
Los alquileres todavía no están. LeadWing está construido alrededor del embudo de venta, así que si el alquiler de temporada o de larga duración es una parte real de tus ingresos, de momento seguirás llevándolo por otro lado. Tampoco hay bandeja de entrada de WhatsApp: los mensajes se redactan y se abren en WhatsApp, pero las conversaciones no entran en la aplicación y nunca se envía nada en tu nombre. Y no es un back office de agencia: no publica tus anuncios en los portales ni gestiona un equipo. Es la cartera de un agente, aislada de la de cualquier otro.
Cuánto cuesta y por dónde seguir
El plan Gratis llega hasta 3 clientes con todas las funciones, sin tarjeta y sin límite de tiempo, que da de sobra para llevar a un comprador real de principio a fin de un viaje de visitas antes de decidir nada. Pro cuesta 29 € al mes o 276 € al año, más IVA, con clientes ilimitados, y los primeros 20 agentes de pago se quedan con el precio fundador de 19 € al mes mientras sigan suscritos. En la página de precios están los dos planes uno al lado del otro.
Para la foto completa más allá de esta costa —portales, compradores extranjeros, comisión compartida y en qué se diferencia de las alternativas— tienes la página de CRM inmobiliario para España. Y si lo que quieres es ver el producto, la página de inicio recorre una ficha de cliente, el embudo y los borradores de seguimiento. LeadWing no está hecho en una ciudad, pero sí para la forma de trabajar de los agentes de la Costa del Sol.